Solo quedan pájaros negros (novela inédita)
Esta novela nace de una profunda inquietud ante el régimen de guerra que hoy se impone en el mundo y por el modo en que los discursos mediáticos modelan los imaginarios desde los que creemos comprenderlo. Me interesa esa distancia: la forma en que miramos la guerra, fragmentada, reducida a imágenes que simulan ser suficientes. El relato sigue a un periodista de guerra que, al volver sobre su archivo fotográfico, comienza a interrogar no tanto lo que capturó, sino aquello que no pudo o no supo ver. Desde ahí, la escritura se desplaza hacia distintas formas de destrucción de la vida, expandiendo la noción de guerra y recogiendo conflictos —algunos lejanos, otros más íntimos— para detenerse en lo que comparten: el peso de lo vivido por quienes quedan fuera de la historia oficial. No intento explicar la guerra ni ordenarla, sino habitar sus fisuras, sostener las dudas de quien observa y narra.
En el trasfondo del texto se sostienen una pregunta:
¿Qué tipo de conciencia se está gestando cuando asistimos, casi sin resistencia, a la expansión impune de guerras y conflictos sociales cada vez más crueles e inhumanos?